El corte es a mano y solo de frutas bien maduras, las cuales son lavadas y clasificadas para utilizar solo las mejores. Son puestas en camas africanas dentro de un módulo de secado por cerca de 12 semanas, hasta alcanzar el nivel ideal de fermentación y secado.
En términos sensoriales es una taza redonda, muy abundante en cantidad y calidad de sabores; manzana roja, cereza y algunos recuerdos de vino tinto. La dulzura te recordará a higos con miel.