Finca que es atravesada por el cristalino río Pixquiac.
La cosecha se corta en un tradicional rojo cereza. Después de clasificarlas, se despulpan el mismo día e inicia su fermentación en piletas sin agua por 36 h, para finalmente ser lavadas con agua de manantial e iniciar su secado por 28 días en planillas con sombra regulada.
Simpleza en el proceso para que hable el varietal y el terruño. Un aroma de mandarina y dátil. En boca es un té blanco, delicado, lleno de jazmín y cítricos amarillos. Un posgusto ligero de tabaco fresco.